La siesta, manual de uso y disfrute

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El ritmo de vida es frenético, trabajar, hacer deporte, encargarse de las labores de casa, pasar tiempo con familia y amigos, tener un hueco cada día para uno mismo y… ¿Qué se nos olvida? Ah, sí ¡Dormir! Dicen que España es el país de la siesta, pero la verdad es que la mayor parte de la población no puede disfrutarla más allá de los fines de semana.

La siesta es una gran aliada para cargar pilas y estar al máximo durante lo que queda de día, pero solo si se hace de forma correcta. La siesta adecuada, según la doctora Paula Giménez Rodríguez, especialista en medicina del sueño, no debe superar los 20 minutos y solo si se tiene mucho sueño (y puedes hacerlo) puede extenderse hasta los 90 minutos seguidos para despertar tras un ciclo de sueño completo.

Los beneficios de la siesta van más allá de recuperar energía, también favorecen la recuperación cardiovascular, mejora la capacidad de aprendizaje y la creatividad.  Además es normal que el cuerpo pida a medio día un descanso, es una reacción fisiológica con la que el nivel de alerta disminuye y que desemboca en la sensación de necesitar un respiro.

Cinco beneficios de realizar la siesta

  1. Recarga de energía para sobrellevar el resto del día. Tras un pequeño descanso el cuerpo estará en mejores condiciones para seguir con la actividad diaria, además también mejorará el estado de ánimo.
  2. Mejora el aprendizaje: Durante el tiempo de la siesta el cuerpo se encuentra en estado de “hibernación”, lo que provoca que posteriormente mejore el aprendizaje y que el cerebro asimile y asiente lo aprendido hasta el momento.
  3. Mejora la situación psicológica: dormir disminuye la presión, los nervios, la ansiedad y mejora el nivel sensorial. La siesta es el reinicio para el cerebro, mejorando la memoria y el humor.
  4. Combate enfermedades cardiovasculares. Las probabilidades de morir debido a alguna enfermedad del corazón se reducen hasta en un 30% si dedican 15-20 minutos a dormir la siesta, porque durante ella disminuye la presión arterial y desacelera los latidos.
  5. Evita tener somniloquios. Más conocido como hablar en sueños, aunque se trate de un trastorno benigno del sueño, puede a aparecer cuando dejamos de realizar la siesta, sobre todo en los más pequeños de la casa.

La siesta perfecta

Tres son las claves para que disfrutar cada día de la siesta perfecta. Solo con llevar a cabo estos tres consejos en poco tiempo se puede conseguir tener nuestra siesta más efectiva y ver una mejora en la salud.

  • Debe hacerse en un lugar cómodo. El entorno afecta al descanso, por eso siempre debes buscar un lugar cómodo donde mantener una buena higiene postural y que posteriormente no tenga consecuencias negativas en la salud.
  • Debe completar el sueño nocturno, no reemplazarlo. La siesta no es un sustitutivo de las nuestras horas de sueño nocturno, por eso es importante que no supere los 20 minutos.
  • Debe ser necesaria. Echarse la siesta solo por placer no es lo recomendado, si vas a dormir después de comer tienes que hacerlo porque realmente lo pide tu cuerpo. Si te despiertas tarde y a las pocas horas te echas la siesta esta no será efectiva y la salud no se verá beneficiada.

¿Preparados para disfrutar de la siesta correctamente? ¡Esperamos vuestros comentarios!

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