Cómo interpretar correctamente las etiquetas de los alimentos

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Cada vez más nos preocupamos por nuestra salud, también en cuanto a la alimentación. Saber leer etiquetas de alimentos es fundamental para evitar el consumo de ciertas sustancias que perjudican nuestra salud y ser conscientes de nuestra dieta.

¿Qué debe aparecer en la etiqueta de los alimentos?

Es obligatorio que aparezcan en el envase de los productos todos los ingredientes, aunque no es necesario en aquellos que se consumen a granel, en bares o restaurantes.

Los expertos afirman que cuanto más completas y transparentes son las etiquetas mejor será el conocimiento de la salud de la sociedad.

¿Qué debemos mirar en las etiquetas de los productos?

  • Lista de ingredientes de los productos: deben estar en orden según la cantidad o proporción presente en el alimento.
  • Alérgenos: las sustancias que causan alergias o intolerancias deben aparecer de forma destacada. Tales como el gluten, lactosa o frutos secos, entre otros.
  • La fecha de caducidad del producto: además, en determinados casos se incluye una fecha de consumo preferente.
  • Lugar de procedencia o empaquetado.
  • Información nutricional: los productos alimenticios deben incluir obligatoriamente el valor energético, la grasa total separando e identificando las saturadas, los hidratos de carbono diferenciando los azúcares, las proteínas y la sal. Todo ello en equivalencia a 100 gramos.

Por otro lado, no es recomendable que compremos productos guiados por las calorías. En este sentido, debemos prestar mayor atención al resto de valores que puede significar un aporte de energía y un incremento en nuestra vitalidad.

Claves para leer la etiqueta de los alimentos

Saber leer los envases nos ayudará a evitar o reducir el riesgo a padecer determinadas patologías. Por ejemplo, en el caso de que seamos hipertensos, controlar el consumo de sal es fundamental.

Con relación a las calorías, los alimentos light presentan entre un 30% o 50% menos que el producto normal. Por otro lado para que poder ser considerados bajos en calorías, deben tener como máximo un 40%.

Es más recomendable consumir productos sin azúcares añadidos o alimentos en los que esta sustancia esté ausente. Hay que tener presente el uso edulcorantes artificiales para potenciar el sabor, pero que son nocivos para nuestra salud.

En cuanto a las grasas, los alimentos pueden ser reducidos, cuando tienen 25% menos que el producto original o sin materia grasas, cuando tienen menos de un 0,5% o 0%. Estos últimos son los más saludables, pues no suelen añadirse edulcorantes ni aditivos.

Recuerda:

  • Leer las etiquetas de los productos es fundamental para evitar productos que nos causen alergias, estén caducados o sean nocivos para nuestro organismo.
  • No debemos centrarnos en las calorías, sino en la lista de componentes del producto y elegir los que lleven menos aditivos.