Testamento digital: ¿qué pasará con mis redes cuando muera?

Compartir

¿Tienes correo electrónico? ¿Y perfil en una red social? Es habitual que, en los tiempos que corren, la respuesta a estas dos preguntas sea que sí. Sin embargo, en este contexto, surge una pregunta incómoda: ¿qué pasa con nuestra presencia online después de la muerte? Por este motivo nació lo que se conoce como testamento digital.

El testamento digital es un documento legal que aborda la gestión de nuestra presencia en internet después de fallecer. Este documento no solo se limita a redes sociales, sino que abarca una amplia gama de elementos digitales que conforman nuestra identidad en línea.

¿Qué cubre?

El testamento digital incluye una variedad de contenidos digitales que acumulamos a lo largo de nuestra vida en la red. Algunos de los aspectos clave que cubre son:

  • Datos personales: implica información como nombres de usuario, contraseñas y perfiles propios en redes sociales.
  • Archivos digitales: incluye desde documentos y archivos multimedia (ebooks, música, fotos) hasta blogs y sitios web personales.
  • Cuentas en línea: hace referencia a los correos electrónicos, perfiles en plataformas de streaming o cuentas bancarias electrónicas.
  • Operaciones de comercio electrónico: se trata de la información relacionada con compras online, saldos de criptomonedas y otros servicios de pago electrónicos.

A través del testamento digital, podemos dejar por escrito qué es lo que queremos que suceda con esta información. Esto puede implicar eliminarla, conservarla o cederla a una persona de confianza para su posterior gestión.

Tipos de testamento digital

Existen dos tipos principales de testamento digital, cada uno, adaptado a necesidades específicas:

  1. De emergencia: permite acceder rápida y fácilmente a la información más relevante, como cuentas bancarias online, correo electrónico principal y archivos multimedia esenciales.
  2. Detallado: se trata de un documento más específico que abarca una amplia gama de información. Es decir, desde contraseñas y perfiles en redes sociales hasta la gestión de suscripciones, reputación en línea y contenido almacenado en la nube.

En cualquier caso, es importante tener en cuenta que el testamento digital se debe firmar ante notario, de igual forma que haríamos con un testamento normal. Además, también es necesario indicar a la persona o personas a las que encargaremos estas gestiones, cuyo acceso está regulado por la Ley Orgánica 3/2018.

Al hacer este trámite, no solo planificamos nuestro legado. También contribuimos a dar forma a nuestra identidad online del modo en que nos percibirán las generaciones futuras.

Recuerda

El testamento digital es un documento que permite gestionar nuestra presencia en internet después de fallecer.
Esto puede implicar eliminar, conservar o ceder a una persona de confianza nuestras cuentas de correo electrónico y otros perfiles; así como nuestras contraseñas.
Este documento se debe firmar ante notario, de igual forma que se haría con un testamento normal.