Onicofagia: causas y consecuencias de mordernos las uñas

Onicofagia: causas y consecuencias de mordernos las uñas

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El hábito de morderse las uñas, aparte de provocarnos problemas estéticos, nos puede producir una serie de patologías que no debemos ignorar. Saber más sobre la onicofagia puede ayudarnos a eliminar esta mala costumbre y recuperar nuestra salud.

¿Por qué nos mordemos las uñas?

Habitualmente, detrás de la onicofagia, se esconde un problema de ansiedad, nerviosismo o inseguridad. Algunos psicólogos advierten de que, en algunos casos, podría manifestarse como una válvula de escape ante una situación traumática, un problema económico, familiar, insatisfacción personal o miedo.

Aunque esta costumbre suele aparecer durante la infancia (en torno a los 4 años de edad), cada vez somos más los adultos que nos modernos las uñas como método para liberar tensiones o descargar estrés.

Qué problemas nos puede acarrear modernos las uñas:

Mordernos las uñas es peor de lo que pensamos. Existe la creencia popular de que se trata de una manía leve, pero la realidad es que puede tener consecuencias desagradables.

  • Psicológicas: curiosamente se trata de un detonante y de un efecto de la onicofagia. Mordernos las uñas también puede acarrearnos desajustes emocionales y sentimientos de auto reprobación al no poder controlarnos. Esto puede generar en un sentimiento de culpa y, por ende, más ansiedad.
  • Estéticas: se trata de la consecuencia más lógica y visible. Este problema se conecta con el psíquico, ya que al tener unas uñas y dedos poco vistosos nuestra autoestima baja.
  • Físicas: mordernos las uñas conlleva un problema de salud para nuestros dientes. El esmalte dental sufre y se debilita con la consiguiente aparición de las caries. Así mismo, las manos son un foco de infección ya que están en contacto directo con algunas bacterias. Las más comunes son la Salmonella y la Coli (especies que se desarrolla debajo de las uñas). Otra consecuencia sería la inflamación de los dedos o el sangrado de las cutículas.

Consejos para dejar de morderse las uñas

Lo primero es rebajar el estrés al que estamos sometidos. Intentar aliviar tensiones reducirá el nerviosismo y, por lo tanto, la necesidad de llevarnos as uñas a la boca. Además, debemos  mantener las manos ocupadas (por ejemplo con una pelota anti estrés) o tomar caramelos para reducir el nerviosismo.

Por otro lado, embellecer nuestras manos, cuidarlas al máximo, pintarnos las uñas o utilizar anillos puede ayudarnos a recordar que debemos evitar este hábito.

Tapar los dedos con tiritas también nos puede facilitar el proceso. Por último, también existen productos que dotan a nuestras manos de un sabor y olor desagradable que nos ayudará a acabar con esta costumbre.

Recuerda:

  • Morderse las uñas va más allá de un problema estético, pudiendo acarrear problemas de salud tanto físicos como psicológicos.
  • Utilizar técnicas que nos alivien del estrés o embellezcan nuestras manos pueden ser un aliado contra la onicofagia.

 

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