El doga: practicar yoga con nuestro perro

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Una parte importante de la salud de un perro es el deporte. Hay diferentes deportes que podemos realizar con ellos. Hace un tiempo que se ha puesto de moda realizar yoga con nuestra mascota. Esta actividad se conoce como doga.

El doga se fundamenta en las mismas bases del yoga tradicional, incluyendo la relajación, la respiración y varios asanas, pero adaptado a nuestro perro. Esta disciplina fue creada en Estados Unidos por la profesora de yoga Suzi Teitelman cuando estaba realizando esta práctica y vio que su perrito quería imitarla.

¿En qué consiste?

En Estados Unidos y Asia es bastante común ver sesiones de doga en los parques. Aunque en España todavía es muy reciente, cada tiene más adeptos ya que es más sencillo que el yoga tradicional y tiene múltiples beneficios para ambos. ¿Cómo es una sesión de doga?

  • Sesiones de máximo 15 minutos. Más tiempo sería contraproducente para nuestra mascota.
  • Comienza por los estiramientos, lo que permite evitar las lesiones y contracturas.
  • Todas las posturas están adaptadas a la fisiología del perro.
  • Finaliza con el retorno o vuelta a la cama. Esta parte permite relajarte y conectar con tu mascota y con nosotros mismos.

Beneficios del doga

El objetivo del doga es ayudar a nuestro perro a relajarse y a liberar la tensión acumulada. A partir de este objetivo principal, esta disciplina tiene otra serie de beneficios:

  • Mejora el comportamiento de nuestro perro y su capacidad de sociabilización.
  • Fortalece nuestro vínculo con nuestra mascota.
  • Mejora del control de sus necesidades, impulsos, etc, debido a la relajación.

Cualquier perro puede practicar doga. No importa el tamaño, edad o condición física. Pero sí debemos conocer su cuerpo y no forzar para no causarle daño.

También hay que tener en cuenta que durante las primeras sesiones nuestro perro de puede mostrar intranquilo. Con el tiempo se adaptará y acabará haciendo los estiramientos mejor que nosotros mismos.

Posturas del doga:

Algunas asanas que se practican habitualmente en el yoga tradicional pueden ser complicadas para nuestra mascota. Lo más importante en sentir el contacto físico con nuestro perro, acariciarle y ayudarle a relajarse con la música y el ambiente adecuado.

Algunos ejemplos:

  • Boca abajo apoyamos las palmas de las manos en el suelo y estiramos nuestra zona abdominal hacia arriba hasta que nos encontremos mirando al techo. Lograremos relajar sus músculos y fortalecer los abdominales.
  • Tumbados boda arriba, apoyamos las piernas, ligeramente abiertas, en una pared con la zona del glúteo pegada a la misma. Si ponemos a nuestro perro encima de nuestro abdomen, podemos lograr que nuestra respiración se compagine, algo realmente relajante y beneficioso.
  • Si nuestro perro es de raza pequeña, podemos tumbarnos en el suelo y, con mucho cuidado, coger su tronco entre nuestras piernas y nuestros brazos para ayudarle a estirar, siempre con mucha precaución de que no se nos caiga.

Recuerda:

  • El doga es una nueva modalidad de yoga con nuestros perros que fortalece el vínculo entre ambos.
  • Se deben adaptar las posturas al tamaño de cada perro.
  • Es una buena práctica para mejorar la salud y comportamiento de nuestros perros.
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