Cómo debes cuidar tu piel

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La piel es el órgano más grande, visible y pesado que poseemos y se encarga de proteger nuestro cuerpo, regula la temperatura corporal y facilita la sensación del tacto. Por eso, debemos proporcionarle la atención y los cuidados necesarios para mantenerla sana.

Cuidados básicos de la piel

Este órgano es más complejo de lo que parece. Según los investigadores biológicos, la piel está dividida en cinco capas o porciones: epidermis, dermis, hipodermis, tejido subcutáneo y fascia profunda.

Las necesidades de la piel varían de unas personas a otras, pero existen una serie de hábitos y medidas básicas que podemos llevar a cabo para cuidarla lo máximo posible.

Una de las más extendidas es la importancia de utilizar protector solar diariamente, la sobreexposición a los rayos UVA puede originar desde aparición de arrugas hasta aumentar el riesgo de apariciones cutáneas tan graves como el melanoma, cuya incidencia ha aumentado en España durante los últimos años. Hay que tener en cuenta que la piel tiene memoria y las lesiones que sufrimos en el presente pueden convertirse en complicaciones en el futuro.

Además del protector solar, es fundamental usar también un hidratante nocturno y diurno, adecuado a nuestro tipo de piel, para mantener y prolongar la vitalidad y elasticidad de la epidermis. Otra medida que favorece a la hidratación de la piel es el agua, al mismo tiempo que provoca que esta produzca menos grasa, evitando así la aparición de acné y otras erupciones. En este sentido, un buen descanso también favorecerá a que la producción de grasa sea menor.

Otro factor importante a tener en cuenta es la alimentación, es recomendable agregar a nuestra dieta más vegetales frescos, frutas, granos enteros y proteínas sin grasas, para obtener las vitaminas y nutrientes indispensables para de esta forma mantener su elasticidad y firmeza.

En el caso de utilizar maquillaje, debemos asegurarnos de limpiar muy bien nuestra cara antes de irnos a dormir, así como los utensilios de maquillaje, para eliminar los restos de suciedad, de grasa y de bacterias que podrían causar dolencias en la piel. También es importante mantener la higiene antes y después de hacer ejercicio.

Otras enfermedades dermatológicas

Existen numerosas patologías de la piel, algunas de las más frecuentes son el acné, las quemaduras solares, la psoriasis, la dermatitis atópica o la rosácea. Aunque estas enfermedades no suelen ser mortales para el paciente, sus síntomas son molestos y pueden llegar a afectar significativamente la calidad de vida de los que las sufren.

Si notamos algún tipo de anomalía en nuestra piel, es conveniente que visitemos al dermatólogo para que sea el encargado de hacer un diagnóstico y, en el caso de ser necesario, recomendarnos el tratamiento adecuado a nuestro caso en particular.

Recuerda que:

  • La piel, que es el órgano más grande que tenemos, protege el cuerpo humano, regula la temperatura corporal y facilita la sensación del tacto
  • Las necesidades de la piel varían de unas personas a otras, pero existen una serie de hábitos y medidas básicas que podemos llevar a cabo para cuidarla lo máximo posible, como pueden ser utilizar protector solar e hidratarla diariamente.
  • Aunque la mayor parte de enfermedades cutáneas no suelen ser de gravedad para el paciente, sus síntomas son molestos y afectan la calidad de vida de los que las sufren.