El dilema de caminar 10.000 pasos: mito o realidad

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Siempre se ha dicho que caminar 10.000 pasos al día reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares mientras nos ayuda a mantenernos en forma. Sin embargo, ¿por qué ese número de pasos? En realidad, la cifra proviene de Yoshiro Hatano, un japonés que quiso comercializar un podómetro, durante  las Olimpiadas de Tokio de 1964, que contaba los pasos diarios del usuario hasta el límite de los 10.000. ¿Su objetivo? Incentivar a la población a realizar más ejercicio.

¿Por qué 10.000 pasos?

Yoshiro Hatano realizó un estudio en el que descubrió que la mayoría de la población caminaba cerca de 4.000 pasos diarios y que si doblábamos cifra, quemaríamos 500 kcal más cada día. Al aparato en cuestión se le denominó Manpo-Kei (“medidor de 10.000 pasos” en su traducción literal).

Esta teoría se puso en duda en Inglaterra cuando se compararon los efectos de andar 10.000 pasos con realizar 3 paseos de 10 minutos de intensidad moderada al día (unos 3.000 pasos). Según el estudio, aunque la distancia recorrida es menor, el tiempo dedicado a la actividad física “de intensidad moderada” es mayor y por ende, tiene mayores beneficios para la salud.

Beneficios de andar todos los días

Aunque existan diferentes estudios y teorías, no quiere decir que caminar no sea bueno para prevenir enfermedades y mantener nuestra salud física y psíquica en plenas condiciones. Además, es la forma más sencilla y adecuada para todas las edades de hacer algo de ejercicio:

  • Reduce el riesgo de ataques cardíacos y enfermedades cerebrovasculares al trabajar el sistema vascular periférico, y disminuye la tensión arterial.
  • Ayuda a aumentar la masa muscular y mejora nuestro metabolismo lo que ayuda a quemar grasa y adelgazar.
  • Fortalece y da firmeza a muslos, piernas, pantorrillas, cuádriceps y nos ayuda a tonificar los glúteos, sobre todo si caminamos en pendiente.  Además, es bueno para los abdominales y reduce la cintura.
  • Refuerza nuestros huesos, aumentando su densidad ósea, previniendo así la osteoporosis.
  • Al aire libre aumentamos nuestros niveles de vitamina D, que ayuda a mantener los huesos sanos.
  • Aumenta la circulación y el flujo de oxígeno en la sangre.
  • Disminuye la rigidez muscular.
  • Aumenta las endorfinas lo que mejora el estado de ánimo y disminuye el estrés.
  • Si caminamos agilizamos la digestión evitando la acumulación de alimentos en nuestro estómago y materia fecal que pueden producirnos inflamaciones.
  • Caminar de forma regular hace que nuestro organismo procese azúcares más rápido, lo que ayuda a prevenir la aparición de la diabetes.

Recuerda:

  • Caminar todos los días fortalece nuestros músculos y huesos y ayuda a aumentar la circulación y el oxígeno de nuestra sangre.
  • Mejora nuestro estado de ánimo y estrés.
  • Con tres paseos al día de 10 minutos, a velocidad moderada, conseguiremos mejorar sustancialmente nuestro cuerpo y nuestra mente.

 

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